Según la “red de redes” Internet, la fotografía es la
ciencia y el arte de obtener imágenes duraderas por la acción de la luz. Pero
más allá de esta definición de manual me hago la siguiente pregunta: ¿Por qué
nos atraen las fotografías? ¿Qué es lo que cautiva nuestra atención e
imaginación al conectarnos con ellas? Por supuesto existen excepciones, hay
personas que no les llama la atención en lo más mínimo y por diversos motivos
ni siquiera les gusta ser retratados, pero existen otras a las cuales les apasiona
el campo de lo visual y las imágenes, personas que ven en este mundo una forma
de expresarse y lo tienen tanto como medio de vida o como un pasatiempo.
En particular yo lo considero como una forma más de
expresión en donde plasmar ciertos aspectos y parámetros por los cuales se rige
mi personalidad. Todo esto que describo me lleva a reflexionar sobre todas
aquellas imágenes que a lo largo de la vida coleccionamos como un “preciado
tesoro” y lo que ellas representan para cada uno de nosotros. Seguramente una
de las razones que nos motiva a emplear este medio es dejar para la posteridad
constancia de hechos y eventos propios o ajenos.
Pienso que cada imagen tiene una historia para contar, un
momento para recordar. Detalles de rincones de nuestro pasado lejano y también
reciente que salen a la luz con solo volverlos a observar. Son pequeñas
“máquinas del tiempo” que nos transportan a lugares y a estaciones de nuestra
vida en épocas que nos dejaron grandes lecciones. A través de ellas nuestros
sentidos se agudizan para bien o para mal y despiertan en nosotros todo tipo de
emociones pero creo que lo mas relevante es que son pequeños fragmentos de
nuestro andar por esta vida, inmortalizados en instantáneas que nos recuerdan
lo bueno que es apreciar y amar cada segundo que respiramos porque nunca más se
repetirá una fracción de tiempo como esa...
Todos los días tenemos algo por lo cual alegrarnos y si
pudiéramos “suspenderlo” en el tiempo sin dudas ahí tendrá que haber un
dispositivo sensible al espectro visible o a otras porciones del espectro
electromagnético, en otras palabras una máquina para capturar dichas imágenes.
Hoy más que nunca en el #DiaMundialDeLaFotografia
disfrutemos este día, cada hora, cada minuto y cada segundo. ¡Es un día
maravilloso! El Salmo 118:24 nos anima porque “Este es el día que Dios ha
hecho; regocijémonos y alegrémonos en él”.
Pablo Esteban Couto