lunes, 27 de junio de 2016

Dios y el átomo

Me dijo lo siguiente: “Siempre le envío tus mensajes a él” y yo le respondo con mucho asombro: ¿A quién?

Resulta ser que sin saberlo, hace tiempo que le estoy predicando a un Químico Nuclear en Caracas, Venezuela a través de una persona que reside acá en Buenos Aires. Él es profesor ya retirado de la Universidad y se declara ateo. El otro día me expresé en las redes sociales respecto a la imposibilidad del ser humano de conocer realmente a ciencia cierta cómo es la imagen de un átomo. Hace tiempo que vengo meditando acerca de este tema y al profundizar aún más, me maravillo de lo que es Dios y de la firma que dejó en cada una de sus creaciones.

Al respecto yo sostengo que al ser el modelo atómico una representación estructural de un átomo, intenta (énfasis en la palabra “intenta”) explicar su comportamiento y propiedades. Por lo cual, no existe un instrumento creado por el hombre que le permita conocer cómo es realmente y JAMÁS lo habrá con plena seguridad (y fe), debido a que tal descubrimiento sería como ver a Dios mismo cara a cara.

Les comparto la respuesta que este Químico Nuclear me dio en base a mi declaración: “Sobre el átomo y su imposibilidad de verle, tenemos imágenes de moléculas desde finales de los años 80. Por ejemplo, se pueden alcanzar a obtener imágenes en un cristal de benceno donde se observa perfectamente el hexágono regular que forman los 6 átomos de carbono que constituyen a cada molécula. A la interioridad de cada átomo se pude tener, por tanto, una visión global de su núcleo y la nube de electrones que le rodean, sin llegar a más allá. Es imposible visualizar un electrón en particular. Además que se comporta más como una perturbación ondulatoria del espacio y no como una partícula, ni tampoco imágenes de la estructura interna de los protones y neutrones del núcleo, mucho menos de los quarks que se supone les conforman. Por lo tanto, es válida la analogía que se hace entre el modelo atómico (Representación de la realidad llamada átomo) y la imagen de Dios”.

Nunca pensé que un simple mensaje que Dios puso en mi corazón podría llegar tan lejos y a ese nivel. Siempre supuse que los aspectos que comparto de la Ciencia y Dios formaban parte de una reflexión global para el alcance de todos en general, pero que llegue de esta manera no deja de afirmar la promesa que creemos que su Palabra JAMAS vuelve vacía. La creación habla por sí sola. ¡Oremos para que muchos conozcan a Jesús a través de los ÁTOMOS!

Pablo Esteban Couto
(Este relato continuará).

No hay comentarios:

Publicar un comentario