jueves, 3 de marzo de 2016

Óxido

¿Qué entendemos por óxido? La definición de manual nos dice que es un compuesto que resulta de combinar oxígeno generalmente con un metal, o a veces con un metaloide. También podemos ilustrarlo como una capa, de diversos colores, que se forma en la superficie de los metales por oxidación. Un elemento o material oxidado podría generar ciertos inconvenientes, sobretodo si queremos utilizarlo con las mismas cualidades tal cual fue creado o sea, sin óxido.

Esto viene a cuento de que ayer necesitaba vocalizar utilizando mi teclado y volví a ejecutar el instrumento musical después de largo, largo tiempo. Al interpretar las melodías me di cuenta que estaba un tanto “oxidado” en la ejecución. Por un tiempo me he dedicado a tomar clases de canto pero dejé de lado el perfeccionamiento en el instrumento. Al principio me preocupó porque creí que me había olvidado de todo, sin embargo con el correr de los minutos lentamente volví a recuperar el hilo de la cuestión.

Como siempre digo, de todas las cosas podemos obtener una enseñanza y esta experiencia cotidiana me recordó la parábola de los talentos. Jesús mediante una alegoría (Ejemplo) nos habla de un hombre que al emprender un viaje llamó a sus empleados y distribuyó sus bienes para que al regresar arreglaran cuentas con él. Esos bienes eran monedas o talentos. Al regreso, no todos los siervos habían cumplido con la tarea que les fue encomendada. (San Mateo 25:14-30, La Biblia).

¿Te pusiste a pensar que estás haciendo con tus talentos? ¿Dónde está tu corazón?

Los dones que Dios nos dio sin duda tenemos que multiplicarlos, pero sin descuidar ninguno de aquellos que por gracia (regalo) hemos recibido.
Este quizás sea el día para retomar ese don que quedó en el camino. Dios tiene poder para hacer nuevas todas las cosas, para eliminar ese viejo óxido y esa primera pasión puede renovarse en la voluntad de nuestro Padre... Además nunca se sabe cuando tengamos que poner nuestros dones en práctica.


Espero que a través de esta palabra, Dios bendiga tu vida como bendijo la mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario