Una serie de ciencia ficción
engendrada en la mente de Gene Roddenberry, inició sus transmisiones a mediados
de la década de 1960 y hoy casi 50 años después, llega a la pantalla grande con
una nueva entrega cinematográfica pero esta vez de la mano de J.J. Abrams.
¿Por qué Star Trek? Bien, podría nombrar un sinfín de cualidades y puntos de
enfoque acerca de la madre de todas las sagas de ciencia ficción, los cuales caractericen
sus diferentes virtudes yendo desde lo técnico a lo sensible, de lo general a
lo particular o viceversa, pero si tuviera que hacer un breve resumen acerca de
lo que significa Viaje a las Estrellas,
en lo personal creo que es una obra que abarca temáticas de la condición humana
que están muy lejos de ser superficiales, sino más bien se concentran en
cuestionamientos inherentes al ser humano y un ejemplo de ello son el honor, la
familia y la amistad en su máxima expresión, y eso bien sabemos que tiene una
connotación que en su verdadero significado implica la posibilidad siempre
presente de llegar a dar la vida por el otro, por el prójimo, en otras palabras
el bien de los demás por sobre el personal en lo que puede ser una de las máximas
expresiones de amor. “Las necesidades de
muchos pesan más que las de pocos o de uno mismo”.
El tema de la familia siempre estuvo
presente como lema histórico en las 11 películas y 6 series anteriores pero a
mi parecer nunca antes como ahora y como el creador de la serie Lost lo quiso evidenciar en su segunda
entrega “En la Oscuridad”. Con momentos
y expresiones que emocionan hasta las lágrimas, este nuevo film llega con todo
lo que uno pudiera esperar pero va más allá, supera todas las expectativas “… viajando temerariamente a donde ninguno
ha llegado antes”.
Todo encaja perfectamente en
un nuevo universo alterno en donde ni los trekkies,
ni el nuevo público, quedarán decepcionados. Los valores de la honra, lealtad y
el honor son exacerbados con instantes únicos de humor y referencias clásicas
dejadas cual perla para ser descubierta momento a momento. Siempre he dicho que
el Soundtrack de una película es tan importante que puede hacer venir abajo
cualquier film si no está bien logrado, pero este no es el caso ya que con
piezas musicales que llegan a tocar las fibras más íntimas son un sostén para
que cada personaje también tenga su espacio para darse a conocer, para dejar su
huella y establecer con el espectador una sincronía emocional que llegará a un
punto de inflexión único y memorable en las dos horas de duración de esta
película. Acá nada es previsible, cuando uno imagina que estaba todo dicho, un
nuevo revés hace que un momento extraordinario pase a ser magnánimo y eso es lo
que puedo decir de “Star Trek, into
darkness”: es magnánima, sublime.
Quisiera poder agregar más, pero
para ello tendría que revelar parte de la trama y no sería justo. Para los que
me conocen y la vieron, pueden saber a qué me refiero en referencia a los
valores antes mencionados, de las sorpresas e instantes que llegan a tipificar claramente
a la amistad, palabras que en sí
mismas encierran un significado tan caro a los sentimientos de cada uno de
nosotros.
Sin dudas esta es una pieza de
arte extrema que nos hace esperar aún más con ansias la próxima película que no
se hará esperar porque sabemos que lo mejor está por venir, siempre.
Pablo Esteban Couto
16/08/2013
Ficha técnica: En la
oscuridad: Star Trek (Star Trek into darkness, EE.UU/2013) / Dirección:
J.J. Abrams / Guión: Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon Lindelof / Fotografía:
Dan Mindel / Música: Michael Giacchino / Edición: Maryann Brandon
y Mary Jo Markey / Diseño de producción: Scott Chambliss / Elenco:
Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Benedict Cumberbatch, Karl Urban / Duración:
132 minutos / Calificación: Apta para mayores de 13 años.
Mi opinión: Excelente.
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