martes, 26 de junio de 2012

Lo extenso podría contradecir lo breve


Junio al igual que Abril tiene 30 días pero es el sexto mes del año en el calendario gregoriano. Los antiguos romanos le llamaban Juno quizás en honor al fundador de la república o debido a una diosa de aquel entonces pero más allá de estas referencias históricas, vino a mi memoria el hecho de que hace alrededor de dos meses reflexionaba en el escrito “TODAS las cosas de abril” sobre las nuevas etapas que se habrían de iniciar en las diferentes áreas de nuestras vidas. 

No queriendo ingresar en el terreno de lo obvio, 71 días no parecerían demasiado tiempo sin embargo eso podría quedar sujeto al contenido de ese lapso temporal. Según lo vivido podríamos llegar a catalogar el intervalo, según el peso específico de lo experimentado, los desafíos planteados y ¿por qué no? las metas concretadas y de eso se trata esta breve reflexión.

Al desandar el camino, retrocediendo mentalmente y volviendo por donde ya he transitado, puedo observar que este tiempo me ha significado una verdadera “eternidad” pero con esto no quiero dar a entender una sensación de negativismo, muy por el contrario porque como hablaba en aquel momento, creo que siempre existe un conjunto, algo llamado TODO y de ese todo, incluyendo lo bueno y lo malo, es del cual nos vamos formando, moldeando y creciendo en este trayecto denominado VIDA. 
Es posible que en sucesivas crónicas haya repetido algunos modelos de pensamiento pero eso ha sido con la real intención afianzar ciertas ideas y conceptos personales para ir desarrollándolos con mayor detalle, probablemente con la intención de dar a conocer un poco más acerca de lo que habita en “La esfera de los pensamientos”

Al revisar y releer lo que he escrito se me ha planteado una pequeña contradicción, porque de breve esta reflexión no tiene mucho. En realidad esto surge de la fantástica aventura de escribir, al comenzar nunca puedo saber donde terminaré, y esa es la pregunta ¿Hacia donde voy con este relato? De algo estoy seguro, si me dieran a elegir entre lo que he vivido y la posibilidad de volver a vivirlo todo de nuevo sin duda no cambiaría por nada lo transcurrido porque entiendo que todo forma parte de la voluntad de Dios que es “buena, agradable y perfecta”

En tantas otras ocasiones tuve como motivación para escribir una situación tensa o emocionalmente conflictiva, pero en el presente soy bendecido con la alegría de escribir desde el punto de vista de la gratitud hacia Dios por todo lo que hizo y por todo lo que hará en mi vida.
En todo tiempo he de agradecer por la vida, la salud, por la unidad de la familia. Agradecer y estar confiado en lo que Dios hará ya que esto no implica que hoy  nos vaya maravillosamente bien en las áreas que mencioné anteriormente, porque aún pasando por momentos de extrema complejidad hemos de ser agradecidos por lo que Él hará para nuestro bien. Además he de agradecer por algo de lo cual soy profundamente bendecido y es por el entorno del que Dios me ha rodeado. Por los grandes amigos que me edifican y me son de gran bendición.

Dar gracias por lo bueno que nos sucede implica una oración contestada, es decir debido a la “aflicción” de este mundo, a pesar de ello en esos tiempos de dificultades en los que nos hemos postrado a orar, Dios ha sido bueno y fiel al contestar nuestras oraciones, lo cual me recuerda a la promesa del Salmo 138:7-8 “Cuando me encuentro en problemas, tú me das nuevas fuerzas. Muestras tu gran poder y me salvas de mis enemigos. Dios mío, tú cumplirás en mí todo lo que has pensado hacer. Tu amor por mí no cambia, pues tú mismo me hiciste. ¡No me abandones!”. Y es así verdaderamente, Dios no nos abandona en ningún momento, somos nosotros quizá cuando en los buenos tiempos nos olvidamos de agradecer o de ser misericordiosos con los demás como lo es Él con nosotros.

Confío que en lo sucesivo seguirán ocurriendo una serie de eventos que hoy no podríamos imaginar. Dios nos va a sorprender grandemente, aún en los tiempos difíciles porque aún en lo malo se concretará ese maravilloso plan en nuestras vidas. Se cumplirá día tras día la declaración de fe acerca de que “Lo mejor está por venir”.

Mirando hacia adelante, no deteniéndonos en la carrera, y si aún nos detenemos o anclamos en lo pasado, en ese mismo lugar y sin retroceder nos levantaremos rápidamente para llegar con bien a la meta. Algo grande viene para nuestras vidas, pero no es algo lejano, es algo que está cercano porque Dios dice: “Yo apresuro mi palabra para ponerla por obra”.


Pablo Esteban Couto



Complemento: 

Jeremías 1:10-12
Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos,  «para arrancar y derribar, para destruir y demoler, para construir y plantar.» La palabra del Señor vino a mí, y me dijo: «¿Qué es lo que ves, Jeremías?» «Veo una rama de almendro», respondí. «Has visto bien —dijo el Señor—, porque yo estoy alerta para que se cumpla mi palabra.»

El Dato: La flor del almendro es de gran belleza y puede aparecer de forma aislada o formando grupos de dos a cuatro. Su tamaño es de entre tres y cinco centímetros de diámetro y su color es el blanco, aunque presentan ciertos matices rosados. Estas flores suelen aparecer muy pronto, incluso antes que las hojas, por lo que en muchas ocasiones el almendro comienza a florecer en invierno. Los brotes que surgen antes de llegar la primavera por lo que se les llaman anticipados.

viernes, 22 de junio de 2012

Gratitud...


Es vital no conformarse e ir por más en la vida, pero en ese camino también es importante honrar y ser agradecido con los que nos rodean, con aquellas personas que estuvieron a nuestro lado para levantar nuestros brazos, con los que invirtieron tiempo y recursos en nosotros, aquellos que a pesar de todo y de todos siguen estando preparados para dar un abrazo cuando más se lo necesite. Gratitud y Pasión ¡Siempre juntas! No las perdamos de vista.

Pablo Esteban Couto

jueves, 14 de junio de 2012

Audiovisual "La búsqueda"


Tema musical: "Guia nuestro camino", Marcela Gándara / Una realización de Pablo Couto, Nicolás Cartala, Florencia Mendola y J.P. Correa M. Agradecimientos: Ariel Ojeda. / C. Proyectual I, C.B.C. UBA. Cát. Arq. G. Gigliotti - Prof. Arq. E. Vergara. - Junio de 2012.

miércoles, 13 de junio de 2012

La fotografía de la semana

"La búsqueda" - Belgrano, Cdad. Bs. As., Junio de 2012

 Fotografía: Pablo Couto © Todos los derechos reservados.
No está permitida su utilización para usos comerciales o no comerciales sin la debida autorización fehaciente del autor. Si Ud. desea utilizar alguna fotografía de este blog,  solo contácteme a: pablocouto@speedy.com.ar

viernes, 8 de junio de 2012

Sin invierno no hay primavera


Una de las cuatro estaciones del año es el invierno y su llegada es inminente. El origen de su palabra proviene del latín hibernum. Esta estación tiene por característica contener días más reducidos y noches más amplias con temperaturas más bajas del promedio. Si lo vemos del punto de vista astronómico, comienza con el solsticio de invierno alrededor del 21 de junio y culmina con el equinoccio de primavera, alrededor del 21 de septiembre en el hemisferio sur.
Cuando analizaba estos conceptos me interesó conocer aún más y descubrí que los solsticios son esos momentos del año en los que “nuestra” estrella alcanza su máxima posición meridional o boreal y que el equinoccio es el momento del año en que los días tienen una duración igual a la de las noches en todos los lugares de la Tierra, excepto en los polos. El origen de la palabra equinoccio proviene del latín aequinoctĭum y significa «noche igual».

Me resulta interesante observar que no a todos les agrada el invierno, quizá porque me encuentro dentro de ese grupo de personas. Una de las cosas que menos me atrae, aunque parezca obvio, es una temperatura muy por debajo de lo “tolerable”. Como sobre gustos no hay nada escrito, no voy a ser muy original al expresar mi descontento con esta etapa anual en la cual todo parece tornarse pasivo, y es algo que ni quiero hacer el intento de asimilar. Es así, para no andar con vueltas, no me simpatiza para nada esta época del año. Para que no quede ninguna duda al respecto, sí… ¡amo el verano, al igual que la primavera! que vendría a ser como la antesala a la época más atractiva para mi termómetro interno.

Cada día que pasa sé que falta menos para llegar a esa época en la que me puedo sentir con la libertad de no estar a merced de una agenda insidiosa, aquella en la que los “caprichos” climáticos se nos hacen cuesta arriba.

¿Quién de nosotros tuvo que hacer algo que no le gustaba para poder llegar a una meta específica o a eso que sí era de su agrado? Y sí, todos sin excepción. Alguien dijo por ahí que a veces debemos ocuparnos cierta cantidad de horas en cosas o situaciones que no nos agradan para luego pasar a las que son nuestra verdadera pasión.
Es probable que sea escaso el tiempo en el que nos involucramos con actividades agradables pero en verdad llegar a ellas hacen que haya valido la pena el haber pasado por lo otro y eso que llamamos “otro”, se relaciona ni más ni menos con un verbo: ESPERAR.

Y esperar significa tener esperanza de conseguir lo que se desea”. ¿Qué estamos esperando en este último tiempo? ¿Será acaso la concreción de un proyecto, terminar una carrera, alcanzar un sueño, recuperar algo perdido?

Contestar ciertas preguntas nos llevan a formularnos otras, como cuando tenemos frío, eso siempre nos lleva a ponernos más abrigo. En el trayecto es probable que tengamos ansiedad al igual que cuando temblamos de frío, pero es bueno poner todo en las manos de Dios, hablando con Él y pidiendo que se haga su voluntad. Muchas veces nos ponemos como objetivo situaciones o relaciones con personas que quizá no estén dentro de un plan superior y es por ello que debemos buscar guía con paciencia para no cometer errores. Dios habla por medio de una enseñanza o durante el servicio, en nuestro diario caminar o en el trabajo, a través de un familiar o un amigo, o tan simple como escuchar su consejo de primera mano. ¡Qué bendición contar con ello! Dios nos salvó porque tenemos la confianza de que así sucederá. Pero esperar lo que ya se está viendo no es esperanza, pues ¿quién sigue esperando algo que ya tiene? Sin embargo, si esperamos recibir algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo con paciencia”. Romanos 8:24-25

Luego de buscar la voluntad de Dios, es hermoso accionar e ir tras ese sueño. Pensar estrategias y llevarlas a la práctica, aunque no haya fruto aparente en un principio pero todo ayuda para alcanzar ese plan. El inicio de ese camino prometedor atravesando el “frío” de los contratiempos pero qué alegría es saber que al final de todo llegará la estación que más nos agrada, habrá un desafío superado y una hermosa historia para contar y para alentar a otros. Así será. Habremos de tener ante todo paciencia, porque lo mejor viene, en todas las áreas de nuestra vida.

Pablo Esteban Couto
8 de Junio de 2012

miércoles, 6 de junio de 2012

La fotografía de la semana


"Pagos de Areco" - San Antonio de Areco, Pcia. Bs. As., Noviembre de 2011

 Fotografía: Pablo Couto © Todos los derechos reservados.
No está permitida su utilización para usos comerciales o no comerciales sin la debida autorización fehaciente del autor. Si Ud. desea utilizar alguna fotografía de este blog,  solo contácteme a: pablocouto@speedy.com.ar

Jardín de rosas (Annette Moreno)


Interpretación: Bettina Mannoni y Pablo Couto. Prof: Eliana Denuncio, Alejandro Lamothe, Alejandro Hagopian, Pablo Vazquez y Diego Penelas. Concierto de alumnos 2009, Escuela T.E.M.A. Cdad. Buenos Ayres.