miércoles, 29 de julio de 2015

Los procesos

Voy a hablar de los procesos. ¿Están listos?

Siento que podría resumir la vida en cinco acciones clave: CONOCER → APRECIAR → QUERER → AMAR → DARLO TODO. En ese orden.  

Al respecto, creo que un protoamigo (Término “Dexter” Couto) es aquél que sin conocerte aun en profundidad, no lo duda y sabe que algún día podrían ser buenos amigos. Este siente y entiende que sembrar en una determinada persona será hacerlo en una “buena tierra” y que a su tiempo el fruto de esa “inversión” no planeada traerá un gran fruto (Ley de Siembra-Cosecha). Si uno siembra tiempo en una persona, sabemos que es lo más valioso que le vamos a estar dando a alguien, ya que el tiempo es un recurso que no está a nuestro alcance finito el poder renovarlo.

Un amigo simplemente es aquél que pasa por las cinco acciones que antes mencioné y entonces te conoce, te aprecia, te quiere, te ama, y llegaría a ser capaz de darte un riñón para salvarte la vida si de él dependiera.

La vida está llena de procesos y resumirla en esas cinco acciones podría ser una definición un tanto escasa quizá, o quizá no, pero lo cierto es que podríamos aplicar cada una de ellas y generalizarlas para todo. ¿Para todo? Sí, para todo.
Si nos ponemos a pensar, todo el tiempo estamos conociendo, que es ni más ni menos que percibir algo como distinto de todo lo que eso no es, a la vez que hacemos eso, estamos aprehendiendo con h, las dos cosas, pero la verdad es que no siempre pasamos al siguiente nivel que es apreciar.
Cuando eso sucede, dimos un paso hacia adelante. Un avance significativo de reconocer y estimar el mérito de alguien o de algo, ya que fíjense que esto mismo podríamos aplicarlo a los objetos, pero no es el caso de lo que estamos hablando aquí, luego se da un salto que uno jamás planea, simplemente ocurre y es cuando queremos. En particular siempre hago la salvedad de que en mi forma de ver la vida, no es lo mismo querer que amar. Querer es tomar cariño o inclinar la balanza hacia alguien en particular, pero amar sabemos que es ese paso que va mas allá y que se encuentra ligado al hecho inminente de tomar la decisión de accionar en ese sentido, porque nunca se ama de palabra, sino se ama “dando”, y entregando todo por el otro.

En conclusión, no hago más que resumir tantos términos que son demasiado amplios y profundos pero haciendo el ejercicio intelectual de abstracción, separo en partes las cualidades de cada palabra para considerarlas aisladamente en su pura esencia, pero la verdad es que sin Dios somos apenas un manojo de reacciones bioquímicas con alma que camina. Con Él, nuestro espíritu resucita y todo tiene sentido, podemos ir más allá de nuestras capacidades para tomar el desafío amar como se debe, pasando del pensamiento a la acción dando todo por el otro.

Por amor a ustedes, yo con gran placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo, aun si mientras más los ame, menos amado sea yo”. 2 Corintios 12:15 (La Biblia).

Pablo Esteban Couto

29/07/2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario