lunes, 29 de abril de 2013

Cuentas claras

Mantener algo o cuidar de su permanencia es el significado que se le da a la palabra conservar. He oído muchas veces decir la frase “cuentas claras… conservan la amistad”, aplicando esta regla de manera general a la noble acción de saldar deudas de tipo económica entre dos personas. De esta manera se hace hincapié en el hecho de que al obrar en ese sentido, no quedarán asuntos pendientes entre dos personas que en el futuro podrían menoscabar o deteriorar una relación, evitando así que surjan diferencias o conflictos entre estas.

En referencia a ello, podríamos reflexionar en qué otros aspectos no deberían ser descuidados en una amistad y como respuesta se observa todo un panorama frente a nosotros, pero de todos estos existe uno muy particular.

Muchas veces omitimos decirle algo a alguien o pasamos por alto aspectos que en el momento deberían haberse exteriorizado y no lo hacemos arguyendo como motivo, la buena intención de no generarle un malestar pero quizá no nos damos cuenta que podríamos estar generando “deudas” que a la larga podrían acumularse y generar una situación de difícil retorno.

Un elemento que escasea hoy en día es la sinceridad y esto es ni más ni menos que la acción de expresarse con la libertad de no estar fingiendo y no dar a entender lo que no es cierto. Por lo tanto al ser un elemento escaso se lo valora en gran manera.

Al omitir estamos haciendo silencio o nos estamos absteniendo de hablar y decir lo que realmente pensamos produciendo como consecuencia inmediata en el otro la posibilidad de que genere para sí conjeturas que no son de beneficio ya que se podrían establecer percepciones, sobre situaciones o hechos, solamente por indicios y conclusiones erróneas. Sabemos que hay un tiempo para todo pero así como hay un tiempo para “callar”, luego viene el tiempo de “hablar”. (Eclesiastés 3:7b). “Las palabras dichas a tiempo son como manzanas de oro con adornos de plata”. (Proverbios 25:11)

Prolongar o guardar silencio sobre una determinada cuestión no necesariamente significa tomar una decisión acertada cuando es el tiempo de expresarse. Es verdad que en situaciones específicas debemos medir nuestros dichos pero llegado el momento, bien podríamos exteriorizar lo que sentimos o pensamos de manera calma teniendo la plena certeza de que tal decisión no despertará un malestar en el otro ya que una “… respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encienden los ánimos” (Proverbios 15:1). Es una bendición cuando podemos tener la libertad de expresar a un amigo lo que sentimos, sin temor a que vaya a herirse. En lo personal siempre he preferido la verdad ante todo, por más cruda y dolorosa que parezca, a la omisión en un intento de postergar algo que es inevitable.

“Cuando digan «sí», que sea «sí»; y cuando digan «no», que sea «no»” (Santiago 5:12b) es otro consejo que podemos tomar a la hora de comunicarnos porque hay un tiempo para todo, haciéndolo sin tonos grises ni excepciones, sin triquiñuelas ni rodeos o eufemismos. Considero que cuando es el tiempo de expresarse deberemos de hacerlo con respeto y amor, tomando a nuestro amigo como a nosotros mismos y poniéndonos siempre en su lugar.

Si queremos conservar una buena y sana amistad debemos invertir en todos los aspectos no dejando para mañana lo que podríamos hacer hoy, generando confianza, buen trato y un sin fin de buenas decisiones que se depositarán en una cuenta a nuestro favor y que sin duda será de gran bendición para muchos.


Pablo Esteban Couto

martes, 23 de abril de 2013

Lo que pasó en Ecuador...


Una nueva SALIDA FOTOGRAFICA, esta vez internacional. Acompañanos, recorré junto con nosotros y descubrí todo LO QUE PASÓ EN ECUADOR... Una presentación de IdeasPEC! / Realizado por Pablo Couto y Joselo Cotrina.

Capítulos:
1.- La Caleta / Chulluype / Salinas
2.- Ayangue
3.- Baños de Ambato
4.- Puerto López
5.- Montañita

Extras:
* La Conclusión Fotográfica
* Bungee Jumping
* Canopy Doble
* Las perlitas


Click Aquí para ingresar: http://www.youtube.com/pecouto 

lunes, 15 de abril de 2013

La ecuación de la Amistad, mi crónica acerca una lógica cuestionada.

En este último tiempo me he llegado a preguntar qué significado tiene la amistad. Para explicar brevemente el motivo, sucede que una reciente pérdida familiar me llevó a observar sin proponérmelo de manera consiente y a valorar a todas las personas de mi entorno que estuvieron de una forma u otra dándome su apoyo. Por toda esta mixtura de pensamientos y emociones es que esa gran pregunta inicial se convirtió en otras cuestiones no menos relevantes: ¿Donde o cuando se inicia la amistad? ¿Quien es un amigo? ¿Es un amigo aquella persona que está tanto en los buenos momentos como en los malos? ¿Existe una ecuación lógica que exprese este concepto o que al menos se acerque con mayor exactitud?

El camino no lo inicio solo, ya que todas estas preguntas comencé a hacerlas ya no en el “ruido” de mis pensamientos sino que comencé a manifestarlas en voz alta, y como consecuencia de eso hubieron quienes estuvieron muy atentos a esa manifestación teniendo la sensibilidad suficiente como para ayudarme a contestar ciertas cuestiones que me serian de gran utilidad. Es debido a esto que lo que en un principio era solo parte de la esfera de los pensamientos se convirtió en una tarea consiente por lo que comencé a consultar a mis afectos más cercanos para conocer su punto de vista. Y si de grupo de amigos se trata, debo decir que tengo la dicha de tener unos muy buenos. Muchos se preocuparon y me hicieron llegar su afecto al instante levantándome el ánimo y esto hizo sin dudas que valore aún más el tenerlos. Ellos forman parte de un grupo mas bien heterogéneo, con formas de pensar nada parecidas entre si, con actitudes frente a la vida hasta a veces antagónicas, así que la muestra para esta experiencia no era para despreciar. Si hablamos en términos de Probabilidad y Estadística, en el  “espacio muestral” este grupo resultó bastante representativo. Pero claro, esta apreciación es absolutamente subjetiva.

Es curioso que al plantearles esta idea a algunos de mis amigos me manifestaron que al llevar el concepto de la amistad a las “ciencias exactas” no iba a tener demasiado éxito ya que las emociones no se pueden explicar con la lógica. Puede que estén en lo cierto, pero suelo decir que a cada situación, problema de la vida o de mi profesión me resulta útil buscar un patrón, algo que se repite, que es común denominador, para así de esta manera mecanizarlo y asimilarlo de forma tal que resulte más digerible y compatible con mi personalidad. Bueno, es probable que no cumpla mi cometido porque no todas las cosas se pueden analizar con la lógica pero al menos lo intentaré. Eso me recuerda a un fragmento de una de mis series de Tv favoritas, Star Trek <the next generation> en la que el primer oficial William Riker se encuentra enfadado y molesto porque puede que no vea nunca más a su amigo androide, el comandante Data. La consejera de la nave le pregunta a Riker si alguna vez había oído cómo el comandante Data hablaba acerca de la amistad. Cabe aclarar que por su naturaleza, Data no poseía emociones pero él definía la amistad de la siguiente manera: “Al experimentar los esquemas de entradas sensoriales, mis vías mentales se acostumbran a ellas. Las entradas a veces son anticipadas y las echo de menos si están ausentes”. Data estaba acostumbrado a sus compañeros de la nave y ellos a él. En palabras de androide sus vías mentales se habían acostumbrado a sus esquemas sensoriales, es decir a ellos si les iba a doler su ausencia y lo iban a extrañar porque realmente lo apreciaban y valoraban su amistad. En este episodio se explican en palabras de androide o desde la lógica algo que quizás no tenga lógica y pertenece al campo de las emociones. Es posible que mi relato se quede a medio camino en ese aspecto, sin embargo mi objetivo mayor quizás no sea el resolver una “ecuación lógica” sino entregar una carga que pesó sobre mi estos días. Esa es la cuestión mayor por la que estoy seguro que será el disparador para manifestar otro tipo de conceptos que no muchas veces se tienen en cuenta y además ya lo dijo la Dra. Temperance Brennan en la serie televisiva Bones: “Las relaciones complican el pensamiento lógico”.

He notado últimamente que escribir es una forma mas que tengo para expresarme, al igual que el dibujo, la música o el canto, me resultan un “canal” especial por medio del cual puedo ir superando etapas. Una forma de orden que me lleva a pasar al siguiente nivel ¿Se entiende? Me han dicho que esta forma de expresarse no es inherente a los que somos introvertidos, sino también a las personas realmente extrovertidas. He llegado a entender que a las personas que son extrovertidas les cuesta igual o más expresar situaciones emocionales o problemáticas que a las del caso opuesto y eso me sorprende. Esto viene a cuento de que al hablar con mis amigos, no todos tienen el mismo carácter y esto es un ingrediente del cual uno puede enriquecerse sin ningún lugar a dudas. Y no quiero hablar sobre el carácter o las personalidades porque verdaderamente eso es harina de otro costal y además no es el propósito de este relato, pero sin duda es un tema muy atractivo para otra crónica. 

Es un hecho que las relaciones no resultan igual para todos, pero sí existen algunos puntos que son comunes. Es posible que una relación entre dos amigas no sea la misma que la que pueden tener dos amigos, tienen diferente característica y diferentes matices, pero no es el tema aquí me parece. Existe una canción que viene del folclore, género que me gusta mucho por cierto, que se llama: “Entre a mi pago sin golpear”. En una de sus estrofas habla del tema diciendo: “Es oro la amistad que no se compra ni vende; sólo se da cuando en el pecho se siente. No es algo que se ha de usar cuando te sirva y nada más.” Cuanta verdad existe en apenas dos líneas y ni hablar cuando le ponemos música y la cantamos con todo el corazón. Pero al analizar con mayor detalle algunas palabras podemos rescatar algunos conceptos. El oro se ha empleado como símbolo de pureza, valor, realeza, etc. ¿Quién no conoce o ha visto alguna vez alguna pieza de oro? Pero si hablamos de sus propiedades sabemos que, el elemento químico de número atómico 79 situado en el grupo 11 de la tabla periódica, es un metal precioso blando de color amarillo que tiene una alta resistencia a la alteración química por parte del calor, la humedad y la mayoría de los agentes corrosivos, es mas fácil de trabajar que otros metales y menos costosa su extracción. Estas y otras características son algunas de las razones que hacen a este elemento tan valioso, que se lo utilice desde la antigüedad como moneda de cambio y como referencia en transacciones monetarias. En la canción se equipara a la amistad con el oro, pero es un oro con una característica más que particular, no se compra ni vende, solo se da. Además podríamos extrapolar de esto que no se trata de una  moneada de cambio como para utilizarla cuando mejor nos convenga.

Alguien me dijo: “se sabe cuando puede terminar una relación de amistad pero no cuando se inicia”. ¿Y será real esto último? ¿No es posible definir cuando se inicia exactamente una amistad? Es verdad, uno podría decidir finalizarla por diversos motivos pero al punto de origen ¿No se podría decidir cuando se inicia? Se entiende que según el entorno en el que nos movamos y la personalidad de cada uno seguramente conoceremos a muchas personas en el transcurso de un tiempo determinado pero de todas esas personas ¿Uno elige ser amigo de alguien en particular o es algo que se da por obra del “destino”? No quisiera extenderme demasiado en cual es el significado que doy a la palabra destino, pues podría tener diferentes interpretaciones según el lector, pero en resumidas cuentas creo que el destino no es una fuerza desconocida, mas bien pienso que es alguien tan real como el que escribe esta crónica, alguien al cual si nos lo propondríamos podríamos conocer perfectamente. Alguien con el que se podría tener una relación cercana y en lo personal alguien al cual intento conocer cada día mas. Estoy en ese proceso.
Pero mas allá de esta definición ¿La amistad se inicia por elección o como resultando del obrar de una fuerza superior o misteriosa para algunos? Yo creo que hay de las dos cosas. Si bien uno puede o no elegir conocer a alguien, las relaciones se pueden ir dando. Se podría ilustrar esto con un suceso de la astronomía. Al estudiar los cuerpos celestes, sus movimientos, los fenómenos ligados a ellos, existe un evento muy particular en la danza cósmica de los planetas en nuestro maravilloso universo. Si hablamos del denominado Sector 001, nuestro Sistema Solar, existe un momento en el cual los planetas pueden alinearse. Eso ocurre en un instante determinado, no es algo que suceda cotidianamente, es algo que se da de forma excepcional. Así mismo podría suceder con el inicio de una amistad, se produce, se da por si misma en un momento determinado. ¿Pero qué hay detrás esta supuesta convergencia de voluntades? Creo que existe un orden superior que determina o predestina ciertas conexiones por las que, si estamos atentos a ese orden, es posible que estemos siguiendo una voluntad que va mas allá de nuestro entendimiento finito de las cosas y  tendrá como resultado algo maravilloso que es en lo que creo profundamente: el cumplimiento de cierto propósito en cada una de las vidas de todas las personas que habitan este planeta. Propósito será un gran componente de esa sumatoria que irá completando mi ecuación imaginaria que planteé al comienzo la cual quedará expresada después de analizar otros factores.

Puede ocurrir una segunda fase, por decirlo de alguna manera, que es la concreción de esa conexión y tiene que ver con un elemento del que no he hablado hasta ahora. Uno puede ser un muy buen compañero de facultad, de trabajo, de deportes, etc. pero en algún momento al instante de conocer una persona se puede “dar” una relación de mutuo compañerismo y fraternidad, sin embargo el catalizador se lo da una “sustancia” muy específica y es la Confianza. Y qué es la confianza sino la familiaridad, la libertad para compartir sin ser juzgado por el otro, una especie de convenio donde las dos partes implícitamente se comprometen, se animan, se alientan sin esperar nada a cambio. Ese momento se da cuando una persona comienza a compartir situaciones que son íntimas y personales que no se las confiaría a un desconocido. Pienso que ese momento es la génesis de la amistad verdadera, la serie encadenada de hechos y de causas que conducen a un único resultado. Es cuando se inicia la confianza, cuando probablemente se inicia una amistad verdadera, quizás otro de los factores de la ecuación.

Ahora bien, recuerdo de mis cursos de matemática cuando debíamos demostrar el valor de verdad de un teorema, es decir demostrar una proposición lógica partiendo de axiomas o de otros teoremas. Una de las formas de hacerlo era lo que se denomina la demostración por el absurdo. Es decir, niego el enunciado y de esta manera debería llegar a la verdad o a un absurdo matemático y con esto ya quedaba demostrado. ¿Tiene sentido? A lo que voy es que si la hipótesis era una bicondicional, la mire por donde la mire la tesis era verdadera. Esto me lleva a pensar que si  en realidad es falsa uno de los términos “piensa” que es real pero al ir por el otro camino llego a un absurdo matemático. Así mismo pienso puede suceder que una de las partes viva una amistad de un modo e intensidad y que la otra parte no. Entonces ¿estamos hablando de una amistad verdadera? Esta pregunta no es tan sencilla de contestar, pero es muy difícil en ese caso hablar de una amistad genuina. En algún momento la balanza debe equilibrarse porque sino tarde o temprano termina sucediendo que un término de la ecuación es Mayor que todos los demás y ese término es la ¡Decepción! Y es probable que de esta manera al aumentar el término “decepción” en la ecuación estemos frente a una innegable realidad que resulta muy dolorosa y difícil de digerir. Quizás esa amistad que tiene un aparente final, en realidad nunca había comenzado.

La Real Academia Española expresa que la amistad es “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”. Es interesante ver que según esta definición la amistad “nace” con el trato. Por el contrareciproco, esto nos da a entender que si no hay trato con la otra persona no hay amistad. ¿Y qué implica el trato con una persona? Podríamos enumerar muchos aspectos pero los mas básicos serian comunicarse, relacionarse, gestionar, interceder por esa persona, y muchas otras no menos nobles acciones más. Recuerdo cuando una persona que en principio apreciaba mucho decidió iniciar un nuevo destino en otro país, esta no llegó a ser una verdadera amistad hasta el momento que comenzamos a abrirnos y compartir otros aspectos que antes estaban ausentes. Fue por el trato y la continua comunicación que no cesó a pesar de esa distancia y del paso no solo de meses, sino de años, que pasó de ser una persona que apreciaba mucho a una que llegué considerar como parte de mi familia. Aunque parezca un juego de palabras ¿La falta de trato no es acaso el maltrato? Maltrato no implica solo una agresión verbal o física, sino también una intencionalidad de menoscabar o echar a perder una determinada cuestión. Y al menoscabar una amistad estamos ni mas ni menos que disminuyéndola, quitándole una parte, acortándola hasta reducirla al punto mismo de la extinción. Si la amistad fuera una reacción química diría que una de las formas de extinguirla sería dejando de poner en contacto las dos o mas sustancias llamadas reactivos para que se dejen de formar los productos, es decir eliminar el “trato” entre las mismas.

Una de las preguntas que planteaba al inicio es sobre cuales son los momentos que se deberían compartir con un amigo. ¿Son solo los buenos, solo los malos o son todos? Parecieran preguntas que son de sentido común pero a veces el sentido común es el menos común de los sentidos. Una situación que quizás para algunos podría resultar una experiencia dolorosa es ver como una persona a la cual le teníamos en gran estima no está cuando mas se la necesita para, como dice la definición de diccionario, realizar lo mas importante que es el “compartir” ese momento. Entiendo que es sencillo estar en los buenos momentos de una persona, pero no resulta tan agradable estar en los momentos difíciles. Esta última tarea requiere de un esfuerzo adicional. No todos pueden llegar a ser capaces de acompañar. Algunos quizás se sienten que no están preparados pero alguien dijo alguna vez que la amistad supone sacrificios y sólo el que está dispuesto a hacerlos sin molestia, la comprende verdaderamente: “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo”. Bastaría con estar, no para decir algo en particular si no sale de nosotros, simplemente “estar”. Y existen muchas formas de estar. No solo se está de forma física, sino haciéndole saber a la otra persona, que lo apreciamos, que lo queremos, que valoramos su compañía y que aunque al principio no sabremos que decir o sentimos que no estaremos preparados para decir palabras adecuadas, no dejaremos pasar el tiempo y estaremos a su momento para dar un remedio universal que no tiene precio, y es un abrazo sincero de amistad.
De pequeño recibí muchas enseñanzas que incorporé y más aún, abracé siendo adulto, y son ciertos valores que considero eternos. Existe una definición milenaria sobre este tema que me lleva finalmente al factor mas preponderante de mi ecuación sobre la amistad y es el Amor. Para esto no se requiere compartir la misma fe que tengo yo, son valores comunes a todos, pero siempre tengo en mi corazón estas palabras que dijo alguien a quien considero el Mayor de los Amigos, alguien que siempre está a nuestro lado a pesar de todo y de nosotros mismos. Jesús dijo: “Les digo todo esto para que sean tan felices como yo. Y esto es lo que les mando: que se amen unos a otros, así como yo los amo a ustedes. Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos”. ¿Y qué implica ese amor? ¿Es únicamente para los que creían en Jesús? Pienso que es para todos sin importar su creencia. Quizás no estemos preparados para dar la vida por un amigo como lo hizo Jesús pero pienso que ese amor en nosotros implica perdón, implica estar libre ya que al amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, sin importar su condición, seremos de esta manera bienaventurados.

Hoy me siento libre al escribir estas palabras porque puedo creer en la amistad como un medio para que se cumpla un gran propósito en mi vida. Me siento libre porque puedo confiar en las personas que creo fueron designadas para estar mi lado. Me siento libre porque al llegar a este punto mas que nunca puedo hacer algo que no tiene precio y es expresarme, comunicar lo que siento. Probablemente decepciones haya siempre, lo importante es que en esa sumatoria no sean mayores que los demás componentes. Me siento libre porque al cumplir con algo tan grande como es amar, puedo decir con todos los matices que puedan existir, que soy verdaderamente feliz.

Finalmente todo esto se resume en esta ecuación que para mi representa el concepto de la amistad:

lunes, 8 de abril de 2013

Te dejo ganar - Jesús Adrián Romero

 
/Ya no quiero luchar
Ya no quiero pelear
Hago a un lado las armas
En las que confiaba y dejo ganar

Me ha vencido tu amor
y tu buen corazón
He venido a rendirme
a tus pies y decirte
te doy el control/

/Vengo hasta la cruz a rendirme
Si quieres hoy recibirme
Vengo a caer a tus pies
y a decirte por siempre eres tu mi Señor
hoy te entrego las riendas de mi corazón/

/Me canse de pelear
y tu amor evitar
me di cuenta que pierdo
si gano esta lucha contra la verdad

Hasta aquí me alcanzo
mi obstinada razón
He borrado la raya
que me separaba de tu bendición/

TODAS las cosas de Abril...

Un nuevo mes se ha iniciado, el mes de abril. Con sus 30 días, es el cuarto mes del año en el calendario Gregoriano. Los antiguos romanos le llamaban Aprilis en latín pero en verdad no se conoce exactamente el origen de la palabra que le da el nombre a este mes tan particular. Y digo particular porque para muchos es un mes donde se da origen a  nuevos proyectos e iniciativas de toda índole. Un comienzo siempre genera en nosotros una expectativa importante ya que es el principio, el origen o raíz de algo y de la forma en que se inicie cada proceso implicará como se desarrolle y como concluya.  

Cuantas metas planteadas, cuantos anhelos y deseos se verán cristalizados en un tarea concreta que será ni más ni menos que la génesis de algo que seguro dejará una huella en cada uno de nosotros. Una marca impresa en nuestro corazón que formará parte de un gran propósito. Desde lo complejo a lo cotidiano, desde una gran decisión a una aparente y sencilla elección de todos los días, sin embargo creo que todas las opciones a las que accedemos a diario tienen consecuencias en nuestro porvenir. ¿Qué proyecto estás iniciando en este tiempo? ¿Qué tendrá preparado Dios para nosotros en esta nueva etapa?

En estos procesos con la expectativa también puede surgir el temor al fracaso pero la Biblia nos enseña: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamado”. Pero si leemos detenidamente podemos observar lo que aquí no dice. Aquí no dice que esas cosas serán todas buenas y positivas. Serán de las buenas y de las malas. Dice TODAS las cosas nos ayudarán para bien. En otra traducción del mismo pasaje nos dice: “Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que le aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan”. Dios nos está preparando para un plan mayor y el transitar por ese camino seguramente implique ser parte de situaciones que no comprendamos, pero cuanta paz nos dará poner nuestra confianza y fe en Él único que puede sacar de lo malo algo bueno. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”.

Bienvenido Abril! Esperamos TODO lo que nos ayude para bien en este tiempo!

Pablo Esteban Couto