Dicen que los amigos llegan a ser la familia que uno elige. ¿Se preguntaron por qué? Es sencillo, uno llora con ellos cuando están mal, los ayuda y le levanta los brazos en tiempos difíciles, y cuando están felices por alcanzar sus sueños, no hacemos más que llenarnos de felicidad genuina por ellos.
Con los amigos uno da sin medir esfuerzo, porque así es el amor, y si por alguna razón ese amor falla, Dios nos da abundantemente para seguir amando porque así es en las familias, uno siempre los vuelve a elegir una y otra vez.
