Titulada
Noé (Noah en inglés) y clasificada como una película épica-bíblica,
finalmente se estrenó en nuestros cines. De origen norteamericana dirigida por Darren Aronofsky, escrita por Aronofsky y Ari Handel,
protagonizada por Russell Crowe, Anthony Hopkins, Jennifer Connelly, Douglas Booth, Logan Lerman, Emma Watson y Ray Winstone.
Sin
duda esta será una crónica de una crítica anunciada. Es debido a que antes de
hablar en base comentarios previos, preferí ver con mis propios ojos la tan
esperada por muchos, Noé.
El
aluvión de críticas de oposición, no hizo
detener mi paso por la sala de cine para confirmar lo que a esa altura
ya era un grito a voces: “¡No la mires!” ¿Cómo no verla con semejantes
declaraciones? Creo que uno se debe informar fehacientemente sobre una temática
específica antes de opinar sobre ello, y en ese sentido debo decir que una vez
vista la película me he quedado asombrado negativamente por ella.
Lejos
de ser una película que ilustra los hechos sucedidos en los tiempos bíblicos, tiene
la intención a conciencia de destruir los valores judeo-cristianos y generar
una confusión histórica sobre un momento clave de la humanidad. Se dice que la
fe no se discute, porque de manera simple (y a la vez complejo) es algo que le
pertenece a las personas y no puede ser arrebatado cuando de convicciones hablamos.
Es por ello que no veo una intención positiva en hacer una supuesta película
“basada” en hechos bíblicos ya que se cambió absolutamente el sentido de la
misma Biblia.
Creo
que es muy burda, ya desde la simple lógica, algunas construcciones
argumentales que se hicieron en la misma y que se notan en pequeños detalles que
deberían ser de sentido común, pero claro a veces el sentido común es el menos
común de los sentidos.
Hay
dos cuestiones, una que proviene de la realidad histórica de la humanidad en ese
tiempo y otra que emana de la fe. Respecto a esta última, por si no quedó claro,
no refleja el relato de la Biblia que es la Sagrada Escritura inspirada por Dios y en la cual hubo
personas que escribieron exactamente lo que Dios quiso que escribieran, y el
resultado fue la perfecta y Santa Palabra de Dios. Habiendo dicho esto, es
claro que la pieza cinematográfica no expresa para nada la realidad escrita en
el libro de Génesis y otros libros bíblicos.
Paso
a detallar:
Un Noé apócrifo. El mismo se vuelve tan
perturbado por el pecado de la humanidad que se obsesiona con la idea de que nadie
debe sobrevivir, incluyendo en ese fin una especie de pacto familiar suicida.
La representación de un Noé tan oscuro que no cae bien en ningún momento y se
aleja de la descripción del hombre justo descrito en Génesis o el hombre de fe de
Hebreos. La Biblia nos dice que él recibió una palabra directa de parte de Dios
y no una interpretación a través de un sueño. Por otro lado hay errores en
cuanto a sus hijos, los cuales sí entraron en el arca con sus respectivas
esposas. No hubo personas ajenas al propósito divino que ingresaron en ella.
Un ambiente y
entorno alejado de la verdad bíblica. Vemos
escenas de guerra, violencia, robo y pecado sexual, pero el principal mal de la
humanidad de acuerdo con este argumento es el abuso del medio ambiente pero la
Biblia dice que los pecados de la generación de Noé fueron la maldad,
imaginación del corazón en formas malévolas, corrupción y violencia.
¿Evolución de las
especies? Las
escenas sobre la creación del universo y la aparición de las diferentes formas
de vida, muestran especies primitivas mutando o evolucionando de criaturas
simples a otras más complejas. Nosotros creemos que nuevas especies fueron
diseñadas, creadas específicamente y que no fueron producto de azar y evolución.
Ángeles caídos. Según la película, éstos cual
especie de “TRANSFORMERS” ayudan a la humanidad con tecnología y es por ello
que Dios los maldice convirtiéndolos en rocas gigantes multiformes que ayudan a
Noé a construir y defender el arca. Cuando mueren en la batalla contra los
hombres malos, estos misteriosos seres se transforman en luz y retornan al
cielo habiendo pagado supuestamente su penitencia. La Biblia no dice esto, en
realidad dice que los ángeles caídos fueron puestos en prisiones y de ninguna
manera son seres nobles o piadosos.

Ahora
bien, en cuanto a la cuestión lógica y a los detalles de época, sólo diré que
se estima que Noé vivió por el año 2900 AC, por lo que debemos pensar en un ser
humano que vive de acuerdo a ese tiempo y que se maneja de acuerdo a esas
posibilidades. Se estima, según los relatos bíblicos, que tardó 120 años en
construir el arca y eso sí es lógico, ya que una empresa de tal envergadura iba
a llevar su gran proceso. Por otro lado, otros ejemplos de lo que hablo es el
tipo de vestimenta, utensilios, herramientas, etc. Cosa que no se reflejan en
la película, porque de sólo ver a un Noé y su familia utilizando pantalones o
herramientas de tipo modernas ya hacen que uno pase de la indignación a la risa
sobre un argumento que se cae por su propio peso tan sólo al ver esas imágenes
que hacen “ruido” de forma atroz en la pantalla y que echa por tierra todo tipo
de credibilidad de cualquier cosa que se mencione en ella.
Para
no extenderme mucho más en el relato, no voy pecar de ingenuo e inocente y es
por eso que creo profundamente que todos estos tipos de “errores” fueron
intencionales, con el propósito de distorsionar una verdad, como se ha hecho y
se seguirá haciendo a lo largo de la historia cinematográfica de Hollywood. Eso
es claro, sabemos que en estos tiempos se acostumbra, y cada vez más, a llamar
a lo bueno malo y a lo malo bueno. Confusión y relativismo son estrategias bien
utilizadas para alejar a las personas de una única verdad, aquella que sabemos
que hace libres a todo ser humano.
Dijo
Jesús: “Y conocerán la verdad, y las verdad los hará libres”.
Pablo Esteban Couto
Abril de 2014